Con pocas horas de diferencia y en lugares distantes entre sí, crucé a la misma persona. Tres veces nos cruzamos, y las tres veces cruzamos las miradas. Lo reconocí en un café en Morón, comiendo con sus hijos en un bar de Castelar, manejando una moto (lo reconocí incluso con el casco puesto) en el Parque Leloir. Cuando lo veo venir a la distancia, bajo la cabeza porque nos conocemos, pero no nos saludamos. Aunque sé que él suspende lo que está haciendo para mirarme…con odio infinito.
jueves, 19 de marzo de 2009
Ejercicio - escritura automática
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Es sencillamente notable! Notable! Corto y tajante. Simple y sin barroquismos aburridos. Se me engallinó la piel. Con nuestros lugares incluidos. Quiero más escritos.
ResponderEliminarMarco.
clap, clap... sentí la tensión por dentro.
ResponderEliminarAcuerdo con Marco, queremos mas!
besos! V
qué categórico! mara y su fuerte intuición, que le da la certeza de que él mira con odio.
ResponderEliminarsaludos desde el este,
nl.